La Monarquía de Juan Carlos I

Abr 19, 2012 by

La II República aceleró las etapas sociales y políticas de España, como característica de una sociedad del siglo XX. Una mayoría relativa persiguió la revolución, para sacudir a Europa, pero fue frenada en una contrarrevolución decidida y liderada por un general–caudillo.

El régimen de Franco restauró el orden y prosperó en el campo de la Guerra Fría. Una mayoría relativa de españoles apoyó la dictadura hispana, que estaba amenazada por movimientos políticos hostiles interiores y exteriores.

Mientras Occidente consagraba la democracia como el tipo de gobierno adecuado para este estadio histórico, España desafiaba al concierto de naciones, con un régimen fruto de la imperiosa necesidad y la veleidad histórica, y sólo socavado por la propaganda enemiga en una pequeña proporción.

Asesinado Carrero Blanco y, después, muerto Franco, España era una nación derrotada en la II Guerra Mundial; así se explica la renuncia de las cortes franquistas ante la Monarquía de Juan Carlos I. Sin líderes políticos verdaderamente capaces, la izquierda burguesa y populista contaba con la suficiente legitimidad para ambicionar el poder, con la complaciencia de Estados Unidos e importantes países europeos.

Una mayoría de españoles, en una sociedad más compleja, comprendió que la Monarquía de Juan Carlos I sería la compensación histórica al bando republicano, a través de la Reforma Política y de la Constitución de 1978, a pesar de la aparente resistencia de UCD. La descomposición de este partido y, sobre todo, el Golpe de Estado del 23–F, convenció a la mayoría de la sociedad española de que el PSOE sería el partido dominante, que ganó las Elecciones Generales de 1982 y, también, las elecciones del 2004, gracias a otro Golpe de Estado, 11–M. Demasiada casualidad que esconde la trama del régimen.

La dinastía de los Borbones ha cuidado siempre sus intereses muy bien, a lo largo de los siglos XIX y XX. El Rey conocía la inclinación de la Monarquía parlamentaria, con gobiernos largos del Partido Socialista, decisivos para conformar un régimen apoyado por la mayoría de los españoles, conscientes de su deber y celosos dueños de su destino; pero impotentes ante la créme de la corrupción, ahora atisvada con el caso de Iñaki Urdangarín, yerno del Rey. La cultura miliciana es el gran logro de la izquierda española, muy reforzada por la dominación cultural de Estados Unidos.

El instinto político del pueblo español es infalibre como el don de los Borbones para reconocerlo. Basta con analizar el asunto de la cacería del Rey en Africa. Para estos regímenes no cabe la reforma política, por lo que los planes ejecutados o proyectados del gobierno de M. Rajoy tienen un calado menor. Aunque parte de la prensa influyente insista en este cometido, ahora con mayor razón, dado que vivimos en un momento histórico muy bajo, que no cuenta con progresos reales.

En la campaña electoral de las Elecciones Generales del 2008, el importante hombre de negocios, Manuel Pizarro, requerido por el Partido Popular, en plena campaña electoral, perdió un debate político ante el ministro socialista de Economía, Pedro Solbes, frente a las cámaras de televisión. Las élites españolas dejan hacer, rara vez picados en su orgullo, temerosos del pueblo, salvaguardados sus intereses y poco más. ¿Cuántas generaciones perdidas por la crisis que entonces arrancó?

Las semejanzas entre la Monarquía de Juan Carlos I y la Restauración de Alfonso XII son obvias: regímenes que empiezan al terminar un siglo y prosiguen; dos constituciones, una promulgada en 1876, otra en 1978, que presentan unas coincidencias notables; hoy como entonces, el bipartidismo (el rol de Cánovas y Sagasta repetido); regiones conflictivas. Y los Borbones, que conservan su particular herencia familiar.

España necesita darse la vuelta, como ocurrió en 1975. Ni la abdicación de Juan Carlos I en su hijo, ni el advenimiento de una República aseguran un cambio radical para el país, que tanto lo necesita.

Print Friendly, PDF & Email

5 Comments

  1. dstr

    El Rey ha muerto…Viva el Rey, con estas palabras simbólicas, podría empezar el primer capítulo de un nuevo ejemplar coleccionable de la historia de España actual; de una serie televisiva sobre la vida de su Majestad, o de las crónicas rosas que dirían que el Rey, después de múltiples operaciones quirúrgicas y percances físicos, se ha lanzado, ya sin ningún disimulo o cortapisa para los medios de comunicación, a la von vivant, es decir, al viva la madre que me pario, porque a partir de hoy voy a pasármelo bien, cueste lo que cueste, incluso si es la monarquía.

    Aunque el Rey piensa que los Españoles le deben mucho, dados sus esfuerzos en eliminar los cabecillas peligrosos del ejército en la transición, permitir las autonomías como medio de compensación histórica a los independentistas, trabajar allende las fronteras por el bien de las empresas e intereses Españoles en el extranjero.

    Lo que no sabe, o quizá ya si cuando tuvo que bajar la cabeza para pedir un perdón con la boca pequeña.

    El Rey tiene una amante, bueno, su larga historia parece que deja pruebas de otras veleidades. Quiere ya abdicar, pero sin ceder a las presiones de Leticia. Y es que la herencia familiar ya no pueda ser tan sólida como antes, sino, como presagio de tiempos por venir, una monarquía de corte capitalista y preparada para dejar su puesto, en cuanto sus emonumentos crezcan lo suficiente.

    Y mientras tanto la crisis de vuelta, la recesión, el PP al rescate y el PSOE a seguir su juego diseccionador de la nación, sin patriotismo o sentimiento de solidaridad común. Y llegados a este punto cabria preguntarse, si no seria un mal mayor para la nación que la denostada y poco influyente monarquía borbónica siguiera en el poder, o coronar a un edil socialista como nuevo regente.

  2. lbj

    El periodo monarquico constitucional personificado en Juan Carlos I, que durante estos casi 40 años ha servido a España para mantener un equilibrio, quizá dificil,conseguir un prestigio internacional, y una prosperidad que ahora se ha quebrado, parece que está llegando a su fin, A su fin no solo porque el Rey Juan Carlos se haya hecho mayor como es evidente y el cambio generacional sea quizá necesario (el Príncipe Felipe con 44 años cumplidos está preparado para coger el testigo), si no porque el momento de crisis, entendida en su sentido más amplio (crisis economica, moral…) que estamos viviendo requiera otro modo de hacer.

    No obtante, los españoles somos dados a encumbrar a las personas, dotarles de prestigio y luego borrar de su trayectoria todo lo bueno y desprestigiar sin ninguna consideración. Debemos pensar si ante un Rey con una trayectoria personal que no parece la mas ejemplarizante ( no entro a juzgar su comportamiento) , pero ya débil por su edad, con la salud algo quebrada, algunos sectores de la socidad se sienten con valor para hundirle ¿ por que ahora son tantas las noticias sobre su vida personal y no antes,? ¿por que ahora se le ataca con tanta facilidad? ¿Es que el Rey ya no nos vale, no es útil? Se quiere olvidar de un plumazo lo que en un momento de nuestra historia hIcieron tanto el Rey como la Reina por España. Dejemos que la Historia juzgue, pues solo con una perspectiva histórica se pueden juzgar los acontecimientos y la trascendencia de los actos . Las acciones y las decisiones tomadas solo se entienden si se valoran dentro de un tiempo y unas circunstanias sociales y políticas concretas.

    Dejando pues a un lado el asunto político y entrando en el humano, al juzgar al Rey estamos juzgando a la Reina, verdadero soporte de la Monarquía. Madre , esposa y abuela; persona discreta, culta e inteligente, que ha sabido apoyar a su marido (el Rey) más allá de su situación personal. Sirva este comentario para hacer un elogio de Dña Sofía, y rendirle un pequeño homenaje ya que sin ella el Rey no hubiera sido el Rey que todos conocemos. y agradecerle su entrega a España y los españoles. Gracias Señora.

  3. linkosblog

    felicidades.
    Como sabes, me agrada mucho leer tus coments y me llena de orgullo y satisfacción. apoyo tu blog totalmente.
    Pero no me agradan los comentario-homenajes a las instituciones, la monarquía, la guardia civil, el ejército, etc.
    ya está bien.
    A ver si dentro de unos veinte años haremos homenajes a la banca responsable que supo seguir en pié ante el impago y la morosidad de los irresponsables españoles faltos de perspectiva histórica y económico-histórica…

  4. I have learn a few good stuff here. Definitely value bookmarking for revisiting. I wonder how much attempt you put to make any such excellent informative web site.

  5. I all the time used to study article in news papers but now as I am a user of net therefore from now I am using net for articles or reviews, thanks to web.|

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Solve : *
20 + 22 =